Son áreas del hueso dañadas o perdidas por trauma, infecciones (link) cirugía o enfermedad, que puede comprometer la estabilidad, función y/o integridad del hueso afectado. Estos defectos pueden variar en tamaño y gravedad, y pueden ser parciales (afectan solo una parte del hueso) o segmentarios (ausencia de un segmento entero de hueso). Es importante un diagnóstico preciso para planificar la reconstrucción, evitar deformidades y recuperar la función del miembro afectado.
El tratamiento depende del tamaño, localización, causa y el estado general del paciente.