Las heridas quirúrgicas deben cuidarse adecuadamente para asegurar una buena curación. Sigue estos pasos:
● Lava la herida con agua y jabón neutro una vez al día.
● Seca cuidadosamente con gasas (evita el uso de algodón).
● Aplica clorhexidina acuosa o Betadine sobre la herida.
● Cubre con un apósito estéril nuevo cada vez.
Evita masajear la cicatriz durante el postoperatorio temprano para prevenir que se abra.
Si sospechas una infección (fiebre, manchado persistente de la herida, salida de pus, etc), consulta a un especialista antes de tomar antibióticos, ya que las infecciones en huesos o en zonas con material implantado, como placas, tornillos o prótesis pueden requerir una intervención quirúrgica.

Comments are closed